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Editorial
Me preocupa el hecho de que se dé la censura tácita de El compás de oro en las escuelas católicas en Canadá, situación que ya se está dando en las iglesias. Los censores católicos modernos deberían preocuparse más por estudiar los crímenes
reales que cometen sus jerarcas y revisar las estadísticas de ataques sexuales en el interior de las escuelas de su credo en este país, y que son subsidiadas por el Gobierno.
Por Alvaro Gomez/Director Seinforma Canadá
Windsor, Ontario.- Dos casos de violación de Derechos Humanos y de Libertad de Expresión ocupan mi mente en estos momentos. El primero de ellos, la solicitud de sectas católicas de retirar de las librerías públicas de Ontario el libro The golden compass* (El compás de oro) y de vetar en toda Canadá la película basada en él**. El Segundo, el de la profesora británica juzgada y sentenciada bajo la ley islámica en Sudán, por supuestamente insultar a Mahoma (www.seinforma.ca/leadinggibbonsesp.html).
Occidente no escapa del influjo de iglesias medievales. Sectas católicas de Canadá han comenzado una campaña contra el libro del inglés Philip Pullman The Golden Compass y contra la película del mismo nombre que acaba de ser estrenada en simultánea nacional, porque supuestamente son anticristianos y promueven el ateísmo.
El libro, que vio la luz primera en 1995 en Inglaterra, ha estado en las librerías escolares de Ontario por más de una década. Nunca nadie disputó sus páginas llenas de fantasía. Muchos afirman que supera en imaginación a las series de Harry Potter, El señor de los anillos y Crónicas de Sarnia. Yo diría que apenas se equiparan.
Pero la versión libre para cine ha sido el detonante de la furia católica, que se ha sentido identificada con los malos de la película, el Magisterium. Los cielos del Norte son regidos por brujas; allá, cada ser humano tiene un espíritu animal unido a su corazón. El Magisterium controla ese mundo y a la humanidad, pero alguien amenaza su dominio: Lyra Belacqua, una niña de 12 años destinada a encontrar y poseer el último compás de oro, instrumento de la verdad capaz de develar todo el engaño de la temida organización.
Más cierre de templos
Aunque algunos críticos se han centrado en determinar si hay evidencia de rastros de adoctrinamiento antirreligioso en el filme, para mí El compás de oro es una película más de las que explota la recurrente temática de la lucha entre el bien y el mal, la pugna constante entre ciencia y religión. Nada que decir de los excelentes gráficos, fotografía y animación, bajo la dirección de Chris Weitz. Para Nicole Kidman en uno de los papeles estelares, definitivamente no será el rol que le proporcione un Oscar de la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas de Hollywood.
Al grupo religioso que acaba de iniciar la campaña de censura contra el libro y la película en Canadá, le auguro los mismos resultados perjudiciales que ha sufrido el Islam por la actitud que los jueces asumieron con la profesora Gillian Gibbons en Sudán (www.seinforma.ca/leadinggibbonsesp.html), por permitir que sus alumnos de una escuela primaria nombraran Mahoma a un oso de peluche.
En vez de atraer adeptos con tamaña pretensión violatoria de la Carta de Derechos y Libertades de Canadá, del Derecho Internacional de Gentes y de la elemental condición humana del libre albedrío, lo que se puede esperar es que el número de feligreses católicos siga disminuyendo en esta parte del mundo, fenómeno que ha obligado a esa secta a cerrar templos en Ontario y en Michigan, Estados Unidos.
La doctrina de El Vaticano no cambia desde hace siglos, se niega a aceptar los cambios que las nuevas generaciones reclaman y que ya no tragan entero sus cuentos de brujas, demonios, pecado, condena, redención, purgatorio e infierno. Esa creencia de pecado inherente al ser humano que le acompaña desde antes del mismo nacimiento, es una atadura que lastima y que ha servido como excusa para apabullar a sus propios seguidores y para discriminar adeptos de otras creencias y justificar su ulterior exterminio.
Pero incluso si la película y el libro de Pullman propugnaran valores antirreligiosos -que no lo hacen- yo me pregunto, ser anticristiano es illegal? Ser ateísta es ilegal? Ser antirreligioso es ilegal? Promover anticristianismo, antirreligión y ateísmo está fuera de la ley? He aquí mi autorrespuesta: Ninguna Fe, mucho menos la Católica que desde sus comienzos está plagada de crímenes y genocidio, es poseedora y guardadora absoluta de la verdad ni de la moral.
En este orden de ideas, tú y yo nos podemos elevar por sobre ellos y promulgar, NOSOTROS los no adscritos a ninguna secta, somos los poseedores de esos tesoros y por eso nuestro deber social es denunciar la falsedad y decadencia de las religiones actuales.
Monitoreo a escuelas católicas
La actitud retrógrada y extremista de esta secta católica que invita a la censura, me recuerda la de los monjes de la abadía alpina que sirve de escenario al libro del semiólogo italiano Umberto Eco, El Nombre de la Rosa***, que inspira la película del mismo nombre, dirigida por Jean-Jacques Annaud****.
En el año 1327, Guillermo de Baskerville, interpretado por Sean Connery, y su joven ayudante Adso de Melk, llegan al monasterio -famoso por poseer una vasta y antigua biblioteca- con el fin de investigar una cadena de homicidios suscitados por una supuesta herejía cometida por los monjes benedictinos.
Al final, se descubre que quien está detrás de los crímenes es el más conservador y anciano de los monjes, el ciego Jorge de Burgos, que intenta a toda costa ocultarle al mundo un libro que daría al traste con la ceremonialidad y severidad de su congregación: un texto que exalta la risa como atributo divino.
Me preocupa el hecho de que se dé la censura tácita en las escuelas católicas a lo largo y ancho de Canadá. Es un fenómeno que hay que monitorear para impedir esta acción delincuencial que ya se está dando en las iglesias. Los censores católicos modernos deberían preocuparse más por estudiar los crímenes reales que cometen sus jerarcas y párrocos y revisar las estadísticas de ataques sexuales en el interior de las escuelas de su credo en este país, y que son subsidiadas por el Gobierno, en vez de atacar la creación artística humana.
De ocurrir esa censura tácita, seria un motivo más para aplicar la Carta de Derechos y Libertades para exigir la anulación de la discriminante ley mediante la cual se proveen fondos públicos a esas escuelas y detener, al mismo tiempo, que esa norma se extienda a otras corrientes religiosas, lo cual generaría un atentado a una sociedad multicultural que no puede abocarse a juicios etnocentristas ni a segregación.
Cada quien es libre de profesar la religión que desee, pero en el ámbito privado Y que el dinero público que en la actualidad se destina para fomentar la Inquisición contemporánea, se destine para dotar centros de cómputo, laboratorios de investigación y, por supuesto, talleres de arte, literatura y de cine en las instituciones de instrucción primaria y secundaria en este país.
*The Golden Compass, Pullman Philip. Editor: Knopf Alfred A. Inglaterra, 1995.
** The Golden Compass. Director: Weitzs, Chris. New Line Records. Poductores: Scholastic Productions <http://www.hollywood.com/MovieList/pc/Scholastic+Productions/SORT/B>, Depth of Field <http://www.hollywood.com/MovieList/pc/Depth+of+Field/SORT/B>, Ingenious Film Partners <http://www.hollywood.com/MovieList/pc/Ingenious+Film+Partners/SORT/B>. 118 Minutos. Diciembre 2007.
***El Nombre de la Rosa, Eco, Umberto. Editorial Fabri. Milán. 1980.
****El Nombre de la Rosa. Director: Annaud, Jean-Jacques <http://es.wikipedia.org/wiki/Jean-Jacques_Annaud>. Productores: Eberts, Jake; Eichinger, Bernd;y Schühly, Thomas. 128 minutos. 1986.
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